Un proyecto de ley para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo fue presentado ayer en el Congreso por la funcionaria y titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), María José Lubertino.
La iniciativa para modificar el Código Civil establece el derecho de las mujeres y de los hombres a casarse con una persona de su mismo sexo, lo que los dejará en igualdad de condiciones con quienes forman parejas heterosexuales para adoptar hijos, heredarse, poseer bienes gananciales, adherir al sistema de seguridad social y recibir pensión por viudez. Además, dispone que los ciudadanos mayores de 18 años no deberán requerir autorización a sus padres para casarse.
Actualmente, en el Congreso existen dos proyectos de ese tipo. Uno fue ingresado por la diputada Silvia Ausburger (socialismo-Santa Fe), quien ayer acompañó a Lubertino durante la presentación de la iniciativa del Inadi, y otro, por la diputada porteña Vilma Ibarra, también presente en el acto.
Vilma Ibarra recordó que su hermano Aníbal, ex jefe de gobierno y hoy legislador porteño, que también estuvo ayer en el salón Eva Perón del Senado, había apoyado la sanción de la ley de unión civil (sobre lo que se informa por separado) durante su gestión al frente del Poder Ejecutivo local.
¿Qué posibilidades hay de que la Presidente rubrique ese proyecto?
Lubertino dijo que había hablado del tema con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández y que éste le expresó que la sociedad argentina estaba “madura” para debatir la iniciativa.
“Cuando asumí, todo el mundo supo que dos de mis prioridades eran la legislación sobre el aborto y el matrimonio para todos y todas. No es ninguna sorpresa”, se justificó la locuaz funcionaria, y expresó su esperanza de que la norma avance de manera rápida en el Congreso. Es más: anunció que la iniciativa del Poder Ejecutivo podría ser ingresada allí “en las próximas semanas”.
“Remitimos el proyecto al ministro Fernández [Aníbal, de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos, de quien depende directamente Lubertino] y él nos anticipó que la analizará y sugerirá las modificaciones que crea necesarias”, se explayó la funcionaria, quien asumió al frente del Inadi en 2006, cuando Néstor Kirchner era presidente de la Nación.
El proyecto de ley del Inadi es el primero que propicia el casamiento entre personas del mismo sexo, impulsado por un funcionario del Poder Ejecutivo.
La iniciativa está inspirada en la legislación que existe en países como España, Holanda, Bélgica, Canadá y Sudáfrica, además de haberse instrumentado en dos estados norteamericanos.
Pedro Zerolo, concejal de Madrid y asesor del presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, también participó de la reunión.
“Que sea valiente”
“Pedimos a la presidente que sea valiente para llevar a la Argentina al futuro”, dijo el dirigente ibérico, miembro del Comité Ejecutivo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
“Este proyecto seguramente se encontrará con la férrea oposición de la Iglesia”, comentó LA NACION a Lubertino.
“Es lógico que la Iglesia se oponga al proyecto. No le temo al debate de ideas. En todo caso, este proyecto termina con el doble discurso y responde al 70 por ciento de la población que quiere terminar con este tipo de discriminación”, aseguró la funcionaria.
“Es una ley mucho más abarcativa que la de la unión civil (que rige actualmente en la ciudad de Buenos Aires, en Río Negro y en la ciudad cordobesa de Villa Carlos Paz, como se informa por separado) y termina con la discriminación que sufren los gays, las lesbianas y los transexuales del país”, afirmó María Rachid, titular de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales.
“A esta ley se van a oponer los mismos que en España no querían que nada cambiara. Pero no me preocupa ver a la derecha y a la Iglesia en la calle”, desafió Zerolo, el dirigente español, cuyo país de nacimiento es Venezuela, ante un colmado salón Eva Perón.
“Para todos y para todas”
Eduardo Di Pollina, coautor del proyecto de Ausburger, expresó: “Queremos los mismos derechos para todos y para todas”.
Por Jaime Rosemberg
De la Redacción de LA NACION
. Dónde quedó legalizado
Y ahora también Argentina; dentro de poco Australia. Y en seguida, según vayan cayendo los gobiernos de derechas que hay hoy en la mayoría de los países europeos, los socialdemócratas harán como en España e irán promulgando las leyes semejantes que ya incluyen en sus programas. Todos seguidos, como un dominó. Esto es imparable. Pero no por ello debemos quedarnos dormidos y pensar que ya todo está hecho, sino al contrario. Debemos aprovechar la cobertura legal como un punto de partida para cambiar la mentalidad de la sociedad en su conjunto. Esto no se consigue de un año a otro: costará generaciones. Pero así como los que hoy tienen cuarenta años se asombran con gozo de cómo vivimos nuestra homosexualidad los veinteañeros, también nosotros, dentro de veinte años podremos ver avances (ya los percibimos en los que sólo son cinco o seis años más jóvenes) en la siguiente generación. Eso sí: si seguimos esforzándonos. Por eso la mejor militancia es la visibilidad, pero también la argumentación constante, ante los demás, de nuestros derechos. Aunque nos canse. Un beso fortísimo a todos los argentinos: también su sociedad será mejor.
Es una idea genial, pues forma parte de la integración y el respeto a los Derechos Humanos. Es una idea a seguir por todos los Mandatarios del Mundo, pues dentro del respeto, se encuentra la libertad sexual, y dentro de la dignidad humana, se encuentra el decidir tú vida sexual para los mayores de 18 año, el decidir compartir el día día con una persona de tú mismo sexo o sexo contrario.
A la vez que se va mentalizando a la sociedad de que el camino al éxito social, es la integración y respeto a la libertad sexual, ha de ir encaminada a concienciar que los extremos nunca han sido buenos consejeros en el caminar hacia unas naciones amparadas por un Estado del Bienestar Social, Respeto y Libertad de los Derechos Humanos.
En cuanto a los fanáticos religiosos, que entorpecen el desarrollo personal y social hacia una sociedad libre dentro de unas Normas y Conductas, que amparan el respeto y la libertad de los Derechos Humanos, hay que reeducar a la sociedad para que sea más segura, sin tantos miedos, sin tantos conflictos internos que generan la necesidad de refugiarse y ampararse bajo la protección fraudulenta de creencias religiosas y de cualquier tipo de influencias contra la naturaleza ,el respeto y la libertad de los derechos humanos.
Argentinos y resto de ciudadanos de naciones que aún faltan por subirse al tren de la Libertad Sexual y el Respeto de los Derechos Humanos, animaos e subiros al tren del Futuro, no se queden atrás. Continuar por la vía del Respeto y libertad de de los Derechos Humanos.
Luchen por vuestros derechos y verán que es más fácil de lo que piensan. No tengan miedo a represalias ni a críticas ofensivas contra vuestros derechos. Luchad, luchad,luchad….es por todos.
¿Quién no tiene a alguien en el entorno familiar o social al que apreciamos, que está padeciendo una agonía por privarle de su libertad sexual o libertad de sus Derechos Humanos? (tales como aquellas personas víctimas de la Violencia de Género, o maltratos en la infancia por su condición sexual o de otra índole).
Seamos honestos con nosotros mismos, dejemos de engañarnos a nosotros mismos, seamos respetuosos con nosotros mismos, y por una vez de todas, dejemos de hacer el ridículo de una vez por todas, siempre con el ” ¿QUE DIRÁN ….?” a cuestas.
Pero , ¿no les pesa esa carga en vuestras espaldas?
RESPETO Y LIBERTAD
Un saludo.
Alex- España.