Chocolate y sexo
Bien sabemos que el chocolate es el sustituto del sexo, un cálmate de la libido e ingrediente de exquisitos postres. El chocolate además de mi pasión es mi perdición –me pone como una autentica foca-.
Mezclar con cacao siempre da buenos resultados: leche con cacao, un helado de chocolate y fresa, frutos secos cubiertos con una fina capa de cacao, plátano con punta untada en chocolate, mis besos…
interminables combinaciones en definitiva… Para rematar la faena hoy os propongo varios productos elaborados con cacao que os servirán para darle una vuelta de tuerca a vuestra relación en pareja y no tener que recurrir a otras alternativas:

Alternativa 1: Porciones de chocolates según kilocalorías. Cada trozo contiene grabado cuantas calorías vamos a ingerir. Con cada onza formamos un caminito por el cuerpo de nuestra pareja y nos los comemos uno a uno hasta llegar a la boca para compartir las últimas kilocalorías, y así de paso, conseguimos sentirnos menos culpables.
Recomendado espacialmente para: Parejas que están todo el día contando kilocalorías sin que el cuerpo se lo agradezca - es todo en vano, a los cuerpos teletubies me remito- O a la pareja de “musculosas” -que se conocieron en el gimnasio cutre de la esquina-

Alternativa 2:“Lava Bar intensity Chocolate”. Vierte el chocolate líquido sobre su boca y olvídate de esos desagradable hilillos de saliva, ¡ahora serán hilos de chocolate! (Más 112 calorías si te zampas el producto entero)
Recomendado espacialmente para: ¿Quien no se ha topado con el típico ligue que suelta más saliva por la boca de la que debería? Peroooo… ¡el tío esta de muy buen ver! Esta es vuestra solución.

Alternativa 3: Morsilla de chocolate -con sabor a naranja-, pequeñas a la vista pero grandes en grosor. Y ya sabéis que el placer esta en el grosor –NO en el tamaño- Con estas morsillas la práctica del “beso negro” os sabrá a pura gloria. -por primera vez-
Recomendado especialmente para: Esta es la opción ideal para los que no encuentran acomodo en las anteriores alternativas y muestran predilección por los consoladores.

Y por último, más que una alternativa, una guarrada deliciosa recomendada para todos los perfiles de cacaoadictos, Introducirnos “denuditos” en un Iglú de chocolate: Con el calor de nuestros cuerpos, los ladrillos que forman la semiesfera acabaran por fundirse en nuestros tórridos “cuerpazos”. Una fusión de chocolate y sexo, una explosión de placeres.
Fuente: Mamá Quiero Ser Gogó


Leave your response!