Relacionarse cuesta poco
por Javier Alicante
Clinica veterianaria l’Arc de l’Eixample (Muntaner 64. bcn)
Una vez adquirida la mascota, todos queremos que sea lo más sociable posible y que cada vez que alguien nos visite, se comporte amistosamente y con alegrÃa. Esto que parece fácil a veces no se cumple, bien sea a causa de su carácter, o bien sea porque nosotros la hayamos sobreprotegido y se vuelva tÃmida y desconfiada. En el caso de los perros, son más sociables por naturaleza que los gatos, ya que comparten media vida con sus congéneres durante los paseos en la calle. Es importante que desde cachorro los dejemos jugar tanto con los de su misma edad, como con los más mayores. Eso sÃ, lo tendremos que estar vigilando para evitar que una mala reacción del vecino de parque le ocasione miedos que después harán que reaccione con temor e incluso agresividad frente a otros animales. Si esto ocurriera, debemos quitarle importancia al hecho y comportamos como si todo fuera parte del juego, sin gritar ni reñir al otro animal en presencia del nuestro.
Por todos es sabido que en el caso de los animales del mismo sexo, las peleas son más frecuentes que entre los del sexo contrario. Esto no siempre es cierto y se atribuÃa dicha afirmación a perros adultos que se juntaban en un entorno pequeño y que uno de ellos reconocÃa como propio. Si tenemos paciencia y respeto, nuestra mascota empezará desde cachorro a aceptar que otros invadan su espacio, sin que ello signifique una agresión hacia él. Motivémosle con juegos en ese momento y mostremos signos de cariño, tanto hacia el nuestro como hacia su compañero. Si la cosa es más seria, un no rotundo deberá ser suficiente para restablecer la calma.
Entre ejemplares adultos hay que ser más recto y coherente con su carácter para no obligarle a hacer cosas o pasar por situaciones que no le agradan. Entre ellos también existen más o menos simpatÃas frente a otros perros que debemos respetar.
Con los gatos, todo lo que anteriormente hemos explicado a veces no nos vale. Los felinos son más independientes y sólo se juntan a la hora de la reproducción. En el caso de que el nuevo ejemplar sea cachorro, al cabo de una semana el adulto llegará a aceptarlo. Durante ese tiempo las peleas pueden ser habituales, no nos asustemos.
Por lo general los animales son más tolerantes que nosotros, deberÃamos aprender de ellos.


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