Mascotas: la Educación
Javier Alicante. ClÃnica l’Arc de l’Eixample (Muntaner 64)
Cuando ya hemos elegido quién va a ser nuestra mascota, llega el momento de preparar nuestra casa e intentar que su estancia sea lo más adecuada posible a sus necesidades. No es bueno que le demos una sobreprotección ya que eso hará que sea un animal más inseguro y responda con miedo a estÃmulos como el ruido, la soledad o la incorporación el dÃa de mañana de otro animal a su espacio.
En primer lugar todos los que vayan a convivir dÃa a dÃa con nuestra mascota deben seguir los mismos criterios respecto a su educación. Si nosotros no le consentimos determinadas cosas, los otros que esten allà tampoco deben hacerlo, por mucho que el animal se lo pida o que crean que por estar sólo un momento puedan hacerlo. No olvidéis que durante sus primeros meses, la mascota aprende muy rápido y todo lo que hace lo graba en su memoria y lo querrá repetir más veces. No obstante, en cuanto a los perros, hay razas más obstinadas que otras y por lo tanto hay que repetir las órdenes con más insistencia. AsÃ, los huskys, dálmatas, chowchow y cockers necesitan que no les perdamos de vista durante este tiempo. Los labradores y goldens son más obedientes y si no disponemos de mucho tiempo libre para su educación son un buen primer animal de compañÃa.
Los gatos son un mundo aparte, porque casi todos son más independientes y su educación tenemos que dosificarla durante más tiempo. No debemos agobiarlos los primeros dÃas y con algo más de paciencia los resultados seran excelentes.
También debéis recordar que en el tema de la alimentación hay que ser muy estricto y no debemos claudicar ante una mirada lánguida o un pequeño lloro. La alimentación es básica en su desarrollo. El pienso es indispensable para ellos, ya que está creado sólo para asegurarnos de que crezca sano y fuerte. Los caprichos en forma de galletas, sólo deben darse como premios. Asà respondera a nuestras órdenes rápidamente.
Si nuestra mascota es un animal exótico deberemos consultar qué alimentación es la adecuada; el éxito de su desarrollo estará sobretodo basado en la variedad diaria de alimentos que le suministremos.
El próximo mes explicaremos cómo debemos preparar su estancia para que sea lo más acogedora posible. Ahora sólo decir que nos debemos armar de paciencia los primeros dos o tres dÃas, ya que nuestro cachorro llorará cuando lo dejemos solo, pero no debemos acudir a sus lloros ya que de lo contrario esta etapa durará más tiempo y le crearemos una dependencia que no es buena para su educación.


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